A dejarnos de chiquilladas

Dejémonos de chiquilladas y cultivemos un genuino interés en buscar respuestas a las interrogantes trascendentales. ¿Dónde están las acciones gubernamentales remediarías al problema de la criminalidad y de la proliferación y fácil acceso a las armas de fuego? ¿Aparte de legislar, qué acciones contra el auge en crímenes de odio?
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criminalidad

En una reciente columna de opinión del reconocido académico analista en política internacional Juan Cole se mostró, y con razón, preocupado por el desbocado interés nacional en temas triviales e intrascendentales. Su escrito presentaba la tendencia al momento en los tópicos de un reconocido buscador cibernético. Les admito que me embargó la curiosidad y me aventuré casi inmediatamente a examinar por mí mismo la tendencia del momento en "Google Trends"; lo que invito al lector a hacer también. Me encontré que las principales búsquedas en los Estados Unidos eran: Taylor Swift, Katy Perry, Spice Girls, Miley Cirus, Texas A&M, USA Basketball, Shark Week 2012, Taio Cruz.
No hay nada en contra de la industria del entretenimiento, algo muy necesario en toda sociedad. Pero el curioso ejercicio nos invita a reflexionar en dónde está enfocado el país.

Sin duda para la sociedad debería ser preocupante el auge en los crímenes de odio, la violencia doméstica contra la mujer y menores de edad. Nos debería preocupar el discurso bélico incesante del liderazgo político norteamericano que nos mantiene en vilo. Discurso que inexplicablemente aumenta su tono y resuena tambores de guerra contra Irán aún con las fuerzas norteamericanas recién saliendo de Iraq y viviendo actualmente la longeva ocupación de Afganistán.

Mientras la nación se entretiene el aparato gubernamental nos usurpa la privacidad, libertades y los derechos civiles. Por ejemplo el pasado diciembre el Presidente Obama le hizo un 'regalo especial' de Año Nuevo a la nación y firmó la Ley de Autorización de Defensa Nacional o NDAA por sus siglas en inglés. Una ley funesta que faculta al Poder Ejecutivo a ignorar la respetada e institucionalizada división de poderes del gobierno. Con su aprobación puede la Presidencia ordenar a los militares a actuar como agentes del orden público para aprehender a cualquiera de los ciudadanos que estime estén asociados con terroristas; denegándoles además de los derechos a que se le presente con una acusación formal ('habeas corpus'), a estar representado por abogado. Peor aún: ¡pueden aprisionar a un ciudadano en una cárcel militar indefinidamente sin celebración de juicio!

El galardonado periodista corresponsal de guerra, y autor Chris Hedges, autor entre otros títulos del "Imperio de la Ilusión: El fin de la alfabetización y el triunfo del espectáculo"; es parte de un pleito legal en la esfera federal radicado en los Tribunales de Nueva York donde, junto a otros demandantes, cuestionan la constitucionalidad del estatuto autocrático. ¿Dónde está la cobertura mediática de tan trascendental evento y el interés de todos los sectores sociales que se afectan? En su recién publicada columna "Criminalizing Dissent" Hedges detalla particulares muy interesantes del desarrollo del caso.

Dejémonos de chiquilladas y cultivemos un genuino interés en buscar respuestas a las interrogantes trascendentales. ¿Dónde están las acciones gubernamentales remediarías al problema de la criminalidad y de la proliferación y fácil acceso a las armas de fuego? ¿Aparte de legislar, qué acciones contra el auge en crímenes de odio?

Lo que lamentablemente vemos en el terreno es a muchos sectores del gobierno enfocándose en una práctica progresiva de atajar derechos y libertades civiles so pretexto de traer protección y seguridad. Sufren y desaparecen derechos a libre asociación, libertad de expresión, libre práctica religiosa, libertad de prensa, a la fianza, privacidad y hasta la libertad física misma. Mientras estamos entretenidos el 'hermano mayor' que nos hablaba George Orwell tira la borda los derechos y libertades civiles que se han ganado a costa de la sangre sudor y lágrimas a tanto a célebres como anónimos patriotas.

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