El Evo y El Trump

2016-11-15-1479230524-8244159-EvoMorales.jpg Evo Morales en campaña del referéndum para su reelección que perdió en Febrero 2016. © Violeta Ayala

En más de diez años de discurso político antiimperialista que el Gobierno de Bolivia ha repetido cada ocasión posible ¿Por qué ahora desde el partido oficialista le mandan cartas al nuevo presidente Donald Trump para chismear lo que pasa en la embajada estadounidense en Bolivia?

Edgar Montaño, jefe de la bancada de MAS de Santa Cruz, se tomó la molestia de escribir una carta para hacer conocer al nuevo gobernante electo de Estados Unidos, que en La Paz el pasado 8 de noviembre, su embajada adelantaba los festejos por Hillary Clinton, quejándose de que diputados de la oposición como Unidad Demócrata (UD) estaban participando y haciendo campaña por Clinton. Posteriormente el presidente Evo Morales, pidió que Estados Unidos designe un nuevo embajador en Bolivia, ya que el último, Philip Goldberg, fue expulsado del país en 2008. Ahora manifestó sus deseos de trabajar con este nuevo Gobierno.

Morales que ha vivido la discriminación y el racismo en carne propia durante su vida y en especial en su época de diputado, ahora decide abrir las puertas a este nuevo Presidente estadounidense que quiere construir un muro para que los latinos no pasen a Estados Unidos, que quiere deportar a los inmigrantes ilegales, que tiene juicios por violación, que no tiene descaro en demostrar su machismo, que se hace la burla de las personas con discapacidad y quizá lo más preocupante es que tiene el apoyo del renacido Ku Klux Klan - la máxima expresión de racismo y discriminación -

En realidad Morales y Trump tienen mas de un par de aspectos similares, ambos son populistas, ambos son misóginos, ambos se burlan de las personas con discapacidad y ambos no tienen reparos en mentir y harán lo posible para deshacerse de la gente que se interponga en sus planes, al norte quieren construir muros, al sur se tilda a cualquiera que critique sus políticas de ser un Agente de la CIA, infiltrado del 'Imperio'. Pero si ahora se quiere crear relaciones con Estados Unidos, ¿tiene sentido que ese siga siendo su discurso?

¿Se imaginan si Estados Unidos le hubiese mandado una carta a Bolivia demostrando su preocupación de porque no se está investigando la violencia contra las personas con discapacidad como dictaminó la ONU? Fácilmente se podría hablar de injerencia política, en repetidas ocasiones se ha escuchado al Presidente Morales decir que Estados Unidos debería preocuparse por sus propias políticas y no por las extranjeras ¿No es acaso lo mismo que el partido oficialista está haciendo a Estados Unidos? De repente hay demasiada amabilidad y preocupación por las políticas norteamericanas. Bolivia se está comportando como un Igor para Frankenstein o un Colagusano para Voldemort, haciéndole favores para quedar bien ¿Por qué?

La oposición en Bolivia no tiene buena reputación porque son parte de las viejas fórmulas de las cuales la población está cansada, sin embargo por su poder económico han sabido mantenerse vigentes a diferencia de nuevas propuestas que surgían pero que no lograron consolidarse. En las últimas semanas se ha querido encarcelar al principal opositor del Gobierno, Samuel Doria Medina (UD) quien fue hasta Estados Unidos a pedir apoyo de la OEA y quien abiertamente apoyaba a Hillary Clinton.

¿Tiene sentido ahora que Bolivia quiera aliarse con el nuevo Gobierno de Estados Unidos? A pesar de que su Presidente represente todo por lo cual en Bolivia supuestamente se lucha en contra, y aunque al Gobierno de Bolivia no le guste hablar de principios, parece que el maquiavelismo a la hora de hacer política puede hacer olvidar los más de diez años de discurso de que el 'Imperio' es el enemigo, porque para ciertas cosas puede ser amigo.

Co-escrito con Andrea Monasterios.