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Ir a la universidad ¿es una buena inversión?

Ante el creciente costo de ir a la universidad en Estados Unidos, lo que puede costar miles de dólares por año, muchos padres y jóvenes que están al final de la escuela secundaria podrían preguntarse si la educación universitaria realmente va a ser una buena inversión de largo plazo.
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Participants listen during a symposium on college drinking on Tuesday, Oct. 9, 2012 in Northfield, Vt. The symposium discussed ways to control alcohol use on campus and how college officials can encourage students to challenge the college drinking culture and push for change. The Vermont Department of Health sponsored the symposium that it hopes will reduce binge drinking on college campuses. The department says online survey data from the Pacific Institute for Research and Evaluation shows a higher than average use of alcohol and binge drinking and more than double the national average of marijuana use among students at 13 Vermont colleges. (AP Photo/Toby Talbot)
Participants listen during a symposium on college drinking on Tuesday, Oct. 9, 2012 in Northfield, Vt. The symposium discussed ways to control alcohol use on campus and how college officials can encourage students to challenge the college drinking culture and push for change. The Vermont Department of Health sponsored the symposium that it hopes will reduce binge drinking on college campuses. The department says online survey data from the Pacific Institute for Research and Evaluation shows a higher than average use of alcohol and binge drinking and more than double the national average of marijuana use among students at 13 Vermont colleges. (AP Photo/Toby Talbot)

Ante el creciente costo de ir a la universidad en Estados Unidos, lo que puede costar miles de dólares por año, muchos padres y jóvenes que están al final de la escuela secundaria podrían preguntarse si la educación universitaria realmente va a ser una buena inversión de largo plazo.

Para muchos no hay discusión. Educarse es una inversión de largo plazo que produce muy buenos resultados.

Según expertos del College Board, organización que promueve la educación superior en Estados Unidos, si se comparan los ingresos promedio de los graduados de secundaria con los graduados de la universidad (College) a la edad de 33 años, después de 11 años de trabajo, los graduados universitarios disfrutan de mayores ingresos, suficientes para compensar, no solo los 4 años durante los cuales las personas dejaron de trabajar, sino para cubrir los costos de la matrícula universitaria.

Según el College Board, los universitarios ganan, en promedio,$22.000 anuales más que las personas con solo un diploma de secundaria. Además, las personas con secundaria tienen un riesgo dos veces superior de quedarse sin empleo comparadas con las universitarias.

"Un título universitario es una inversión familiar para varias generaciones, especialmente para los estudiantes latinos de primera generación. Cuando un hermano o hermana va a la universidad, los más jóvenes normalmente siguen el ejemplo y también influyen sobre la siguiente generación en las familias", dijo a Huffpost Voces James Montoya, vicepresidente de educación superior del College Board.

Sin embargo, cada persona tiene su propia conclusión según su experiencia particular. De todas formas, la educación universitaria representa un esfuerzo económico considerable.

Hay que tener expectativas realistas. Es verdad que la universidad representa un esfuerzo económico importante y una gran inversión, pero "no se puede esperar que alguien salga con un grado universitario y con poca experiencia y de inmediato obtenga un empleo de nivel gerencial. Eso no va a pasar. Lo que esperamos es que el empleo que obtenga ese universitario lo lleve a mejores oportunidades", dijo a HuffPost Voces Gary Markowitz, presidente de Keiser University una institución privada con sede en el sur de la Florida con cerca de 14 sedes y 18.000 estudiantes.

La financiación

Pero el camino a la universidad no es solo pagando fortunas. De acuerdo con Montoya, del College Board, aunque la universidad puede parecer muy cara, la mayoría de los estudiantes pagan menos que el precio de referencia de las matrículas gracias a las ayudas financieras disponibles.

Es necesario fijarse en el precio neto y no en el precio publicado. El College Board tiene una herramienta en Internet o Calculadora del precio neto de la matrícula.

Al usar esta calculadora se pueden comparar diferentes universidades y lo que un estudiante tendría que pagar teniendo en cuenta becas y otras ayudas financieras.

Por ejemplo, la calculadora toma en cuenta si el padre cambió de trabajo u otro hermano o hermana ya está en la universidad. También incluye el efecto del puntaje de las pruebas SAT sobre la ayuda financiera.

Los estudiantes deben aplicar a la ayuda financiera federal (FAFSA) tan pronto como sea posible para obtener la mayor ayuda posible.

"Si el paquete de ayudas que ofrece la universidad no es suficiente, hay otras opciones. La mayoría de las universidades están dispuestas a ayudar a los estudiantes que han escogido para que estos estudiantes puedan pagar por su educación", dice Montoya.

Otra vía disponible está en las becas. Un primer paso es preguntar al consejero de la escuela sobre las becas locales.

Según el College Board, también ayuda participar en actividades extracurriculares como deportes o realizar trabajo voluntario. Todas son cosas que muestran liderazgo de parte del estudiante y compromiso de largo plazo.

Los hispanos en la universidad

Según el College Board, la participación de los hispanos en las universidades de Estados Unidos está en su nivel histórico más alto.

Un 18% de un millón de estudiantes que salieron de secundara en 2012 son hispanos que entraron a las universidades. El 16% de los que tomaron pruebas SAT en 2012 son hispanos y esa cifra aumentó un 8% frente al año 2011.

Aunque se ha avanzado, aún hay camino por recorrer. De acuerdo con el College Board, el 19,2% de los hispanos con edades entre 25 y 34 años tienen grado universitario, esa cifra es menos de la mitad de la cifra promedio nacional de 41.1% en Estados Unidos.

Además la tasa de deserción de secundaria entre hispanos sigue siendo preocupante. Según cifras de 2008, uno de cada cinco hispanos se retira de la secundaria antes de terminar.