La crisis de Puerto Rico podría acabar con el bipartidismo de la isla.

Un movimiento nuevo en Puerto Rico pretende revolucionar un sistema partidario que gira casi completamente en torno a la relación entre la isla y los Estados Unidos.

SAN JUAN, Puerto Rico — Han pasado 121 años desde que Estados Unidos conquistó esta isla, 13 años desde que su economía entró en recesión, tres años desde que comenzó una dolorosa austeridad y más de tres mil personas murieron en una tormenta catastrófica, y dos meses desde que históricas protestas derrocaron a un gobernador corrupto involucrado en un escándalo.

Pero para el partido político que promete terminar con esta crisis, lo que realmente importa son los próximos cuatro meses.

El Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), un nuevo partido político, necesita conseguir 49,000 firmas para calificar como un partido oficial en las elecciones de 2020. El MVC ha reunido más de 27,000 firmas desde su lanzamiento en marzo, y pretende revolucionar un sistema partidario que gira casi completamente en torno a la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos. 

Una protesta en contra de la próxima gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez, en San Juan el 29 de julio, 201
Una protesta en contra de la próxima gobernadora de Puerto Rico, Wanda Vázquez, en San Juan el 29 de julio, 2019.

El partido de centroderecha, Partido Nuevo Progresista, que controla la legislatura y la mansión del gobernador, quiere que Puerto Rico se convierta en un estado oficial de Estados Unidos, lo que le daría a la isla plena representación en el gobierno estadounidense y aumentaría el acceso a recursos. El Partido Popular Democrático, de centro, aboga por mantener el statu quo de territorio no incorporado, para preservar la identidad distintiva de la isla y conservar los beneficios simbólicos de la ciudadanía estadounidense.

Durante más de medio siglo, estos dos partidos han dominado la política en Puerto Rico del mismo modo que lo hacen los republicanos y demócratas en el territorio continental estadounidense. El Partido Independentista, de izquierda, afectado por las décadas en las que las autoridades estadounidenses criminalizaron su intento de autonomía, ocupa una posición marginal de tercer lugar, similar a la del Partido Verde en el territorio continental, que obtiene habitualmente un pequeño porcentaje de los votos. 

La gente está empezando a darse cuenta de que estos partidos no representan al pueblo puertorriqueño. Tristán Queriot Rodríguez Vélez, Sunrise Movement

Pero a medida que la austeridad y la crisis climática se agudizan en la vida de los puertorriqueños, el MVC está trazando un camino distinto para la isla. 

“La gente está empezando a darse cuenta de que estos partidos no representan al pueblo puertorriqueño”, dijo Tristán Queriot Rodríguez Vélez, un activista adolescente que lidera el grupo de justicia climática Sunrise Movement en Puerto Rico. “Si bien uno debería tener una mirada crítica frente a todos los partidos políticos, Victoria Ciudadana podría ser un posible representante de algo como el Green New Deal (Nuevo Acuerdo Verde) en Puerto Rico”. 

La plataforma MVC pide un nuevo esfuerzo para sancionar la corrupción y terminar con los vacíos legales que permitieron que el destituido gobernador Ricardo Rosselló nombrara a un ex lobbista de las empresas de carbón como su reemplazo, antes de renunciar en agosto.

Tres mujeres protestan con otros manifestantes afuera de La Fortaleza, la mansión del gobernador, en San Juan el 9 de
Tres mujeres protestan con otros manifestantes afuera de La Fortaleza, la mansión del gobernador, en San Juan el 9 de agosto, 2019.

Propone aumentar el salario mínimo, restaurar los derechos laborales y aprobar nuevas regulaciones que tengan a la protección del medio ambiente como máxima prioridad. La plataforma también exige un referéndum que determine si se abandonará lo que considera un sometimiento colonial y una ciudadanía estadounidense de segunda clase, en favor de estadidad o de una mayor soberanía, como la de los Estados Federados de Micronesia. (Micronesia está asociada estrechamente a Estados Unidos y recibe importantes subsidios federales, pero se gobierna y representa a sí misma de manera independiente en el ámbito mundial).

La deuda de Puerto Rico de $129 mil millones de dólares y las pensiones de jubilación sin fondos son una parte importante del manifiesto. MVC pide que se paralicen los pagos de $74 mil millones de dólares en bonos que se deben a los llamados acreedores de fondos buitre de Wall Street, y que se audite la deuda. 

“Creemos que Puerto Rico ha estado dividido por demasiado tiempo”, dijo Rosa Seguí Cordero, vocera y abogada del MVC. “Los partidos políticos han centrado sus programas en preferencias relacionadas al estatus y no en desarrollar un plan económico y sustentable para Puerto Rico. Es hora de que eso termine”. 

El partido está impulsando un modelo descentralizado y democrático basado, en parte, en las protestas que realizaron los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico contra el alza de las matrículas en 2017. El MVC está organizando asambleas en toda la isla para dar a conocer las preocupaciones de los votantes y practicar un estilo de toma de decisiones ascendente, basado en el consenso. A principios de este mes, el MVC realizó un foro en Guayama, una ciudad del Sureste que está luchando contra la contaminación causada por una planta de carbón. Días más tarde, organizó otra asamblea con 400 miembros en el municipio de Juana Díaz, al Sur. 

Sin embargo, las estrellas políticas son fundamentales para el movimiento. Alexandra Lúgaro, una candidata independiente a la gobernación quien terminó en tercer lugar en 2016, con un 11.1% de los votos, es una de las caras del MVC. Manuel Natal Albelo es otra, un miembro de la Cámara de Representantes de Puerto Rico que abandonó el Partido Popular Democrático y ahora gobierna como independiente. El movimiento recibió apoyo tácito de celebridades, y el rapero puertorriqueño Residente dijo que votaría por Natal Albelo como gobernador si cumpliera con el requisito de tener 35 años para el puesto. El político tiene 33 años. 

Residente y Bad Bunny participan en una manifestación un día después de la renuncia del ex gobernador pu
Residente y Bad Bunny participan en una manifestación un día después de la renuncia del ex gobernador puertorriqueño Ricardo Rosselló, después de 13 días de protestas.

Los dirigentes del MVC esperan que el respaldo de las celebridades ayude a mantener el impulso político de las protestas de julio. Pero algunos temen que el partido esté demasiado lejos de conseguir las firmas para desempeñar un papel significativo en las próximas elecciones. 

“Pareciera que no cuentan con los números para ser viables en términos políticos, pero está por verse cómo pueden aprovechar el impulso político que se creó en la sociedad puertorriqueña este verano”, comentó un destacado académico puertorriqueño que pidió permanecer en el anonimato por temor a dañar los vínculos con el partido en una etapa temprana de su desarrollo. 

Eludir la cuestión del estatus amenaza con debilitar el mensaje entre los votantes que ven la autodeterminación como el único camino para reorganizar la economía en beneficio de la clase trabajadora puertorriqueña, dijo María de Lourdes Santiago Negrón, líder independentista que se postuló como candidata a la gobernación del partido en 2016.

“Eso es un gran error”, dijo en una entrevista en las oficinas del partido en San Juan. “No se puede hablar de desarrollo económico bajo el estatus colonial o estatus de estado libre asociado o de estadidad”.

Comentó que, en parte, esta puede ser la razón por la cual el MVC está “muy atrasado en la recolección de firmas que necesita para registrarse como partido político”. 

No se puede hablar de desarrollo económico bajo el estatus colonial o estatus de estado libre asociado o de estadidad. María de Lourdes Santiago Negrón, líder del Partido Independentista

Al mismo tiempo, otras fracciones políticas están compitiendo por aprovechar el enojo que llevó a más de un millón de personas a llenar las calles de esta capital a principios de este verano con el lema “Ricky Renuncia”. A principios de este mes, cientos de personas marcharon en el barrio Hato Rey de San Juan, y se declararon como el Movimiento Revolución Estadista. 

Ese movimiento, tradicionalmente asociado a la derecha política en Puerto Rico, se beneficiará del creciente respaldo del Partido Demócrata a la estadidad. La estadidad puertorriqueña fue alguna vez una posición conservadora que contaba con el apoyo de políticos como el presidente Ronald Reagan, pero muchos demócratas lo ven ahora como un camino que no solo pondría fin a las restricciones coloniales en la isla, sino que también aseguraría el control de un Senado que favorece a los estados que históricamente se han inclinado a favor de los republicanos. 

Aun así, hay “una gran oportunidad para la candidatura de un tercer partido” en las elecciones de Puerto Rico de 2020, dijo Ed Morales, autor de “La isla de la fantasía”, un nuevo libro sobre la historia política de la isla y las luchas coloniales. 

“Ninguno de los partidos se ve bien ― sinceramente, este es su peor momento ― porque el poder político que tienen se ve seriamente socavado por la Junta de Control Fiscal”, dijo. “Es una gran oportunidad política para un grupo como Victoria Ciudadana”. 

Nuestras Voces Unidas es una serie de historias del HuffPost creada para celebrar el mes de la Herencia Hispana y amplificar las diversas voces dentro de la comunidad. Encuentra toda nuestra cobertura aquí.

HuffPost

BEFORE YOU GO

CONVERSATIONS